Seguro mató a confianza

Columna - De Taquito con Marino
Por: Marino Millán - @marinomillan
Este fue un refrán que de niño (Caray, ¿cuánto hará?) les escuchaba a mis adultos parientes. De verdad que solo con el paso del tiempo lo fui entendiendo y con el título de Deportes Tolima en el Atanasio Girardot, se me vino a la cabeza, como anillo al dedo para no desentonar con estos adagios tan populares.

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Foto: Deportes Tolima

Claro que también cabría en esta remembranza: "En la puerta del horno se quema el pan" o "No por mucho madrugar, amanece más temprano" también "Lo único seguro es la muerte" en fin, varios calzarían a la perfección y si me rijo a las frases de cajón que tiene el fútbol "Los partidos hay que jugarlos" aplica.

Aunque preferiría quedarme con una de mis banderas conceptuales: "En estas series de dos partidos, independiente del primer resultado, faltando un juego la llave está abierta".

CONFIANZA, tenía Nacional y su hinchada luego del 0-1 logrado en Ibagué. Tanta que, su cuerpo técnico encabezado por Jorge Almirón, se animó a realizar algo insólito por estos tiempos. La práctica previa al partido en el estadio antioqueño, escenario del lance, tuvo puerta libre para su hinchada.

SEGURO, estaba el técnico Alberto Gamero, quien desde la misma noche de la derrota en casa, vendió a la fanaticada tolimense el discurso perfecto: "… no estamos en esta instancia por casualidad, estamos por méritos. Iremos a Medellín a remontar este resultado adverso y regresaremos con el título. Tengo fe en este equipo y en mi trabajo".

Dicho y hecho. Con estadio a reventar, con la estrella 17 desparramada por toda esa hermosa geografía antioqueña. Con los trapos donde se lee: "Rey de copas". Con transmisión desde las 7 de la mañana del pariente Canal Deportivo de Televisión y un desbordado triunfalismo nunca visto; se recibió a la predestinada víctima, Deportes Tolima.

Pero como decía el caudillo de muchedumbres, Jorge Eliecer Gaitán, "MAMOLA". Ese humilde plantel, semblanza de su presidente-propietario, Gabriel Camargo y de su técnico Gamero, dio la inesperada sorpresa. Venció a Nacional 1x2, obligando a la definición desde el punto penalti, donde la efectividad de sus ejecutantes fue optima, mientras su golero Álvaro Montero, de apenas 23 años, atajó 2 lanzamientos verdolagas.

Moraleja para los de mi casa: El negocio no puede estar por encima del fútbol, porque se muere la gallina de los huevos de oro. El fútbol debe estar por encima. "Elemental mi querido Watson" Sherlock Holmes.

POR LO MENOS, ASÍ LO VEO YO.